sábado, 26 de enero de 2013
LA SANTA MISA EXPLICADA POR SAN PÍO DE PIETRELCINA
Desde la señal de la cruz inicial hasta el ofertorio es necesario reunirse con Jesús en Getsemaní, hay que seguir a Jesús en su agonía, sufriendo ante esta "marea negra" de pecado. Hay que unirse a él en el dolor de ver que la Palabra del Padre, que él había venido a traernos, no sería recibida o sería recibida muy mal por los hombres. Y desde esta óptica había que escuchar las lecturas de la misa como estando dirigidas personalmente a nosotros.
El Ofertorio, es el arresto. La Hora ha llegado...
El Prefacio, es el canto de alabanza y de agradecimiento que Jesús dirige al Padre que le ha permitido llegar por fin a esta "Hora".
Desde el comienzo de la Plegaria Eucarística hasta la Consagración nos encontramos ¡rápidamente! con Jesús en la prisión, en su atroz flagelación, su coronación de espinas y su camino de la cruz por las callejuelas de Jerusalén teniendo presente en el "momento" a todos los que están allí y a todos aquellos por los que pedimos especialmente.
La Consagración nos da el Cuerpo entregado ahora, la Sangre derramada ahora. Es místicamente, la crucifixión del Señor. Y por eso el Padre Pío de Pietrelcina sufría atrozmente en este momento de la Misa.
El "Por él, con él y en él" corresponde al grito de Jesús: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Desde ese momento, el Sacrificio es consumado y aceptado por el Padre. Los hombres, en adelante, ya no están separados de Dios y se vuelven a encontrar unidos. Es la razón por la que, en este momento, se recita la oración de todos los hijos: "Padre Nuestro....."
La fracción del Pan marca la muerte de Jesús.....
La intinción, el instante en el que el Padre, habiendo quebrado la Hostia (símbolo de la muerte...) deja caer una partícula del Cuerpo de Cristo en el Cáliz de la preciosa Sangre, marca el momento de la Resurrección, pues el Cuerpo y la Sangre se reúnen de nuevo y es a Cristo vivo a quien vamos a recibir en la comunión.
La bendición del Sacerdote marca a los fieles con la cruz, como signo distintivo y a la vez como escudo protector contra las astucias del Maligno....
Se comprenderá que después de haber oído de la boca del P. Pío tal explicación, sabiendo bien que él vivía dolorosamente esto, me haya pedido seguirle por este camino...lo que hago cada día...¡y con cuánta alegría!.
miércoles, 23 de enero de 2013
Transubstanciación
| Qué es la Transubstanciación? | |||
| Estimemos por «justa y conveniente» la palabra exacta que expresa la conversión del pan y del vino: ¡Transubstanciación! | |||
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6/7) SELLO SANADOR DE LA SANGRE DE JESUCRISTO
Con
mucho, mucho amor, fervor, fe, sinceridad oremos con esta hermosísima oración
por nuestros hermanos y por nosotros mismos, sellémonos con la Preciosísima
SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
lunes, 21 de enero de 2013
MARIA NO ABANDONA A SUS HIJOS, NOS ACOMPAÑARA SIEMPRE EN NUESTRA MISION.

El amor de María, el mismo que ella tuvo por Jesús,
nos reconforta, nos levanta con su radiación y nos invita permanentemente a
mirar a Jesús, como ella lo miro en la cruz. Mirar a Jesús, amor encarnado,
Hijo del Padre que nos ama sin condición. Ella nos muestra como mirar a Jesús
crucificado, para amarlo, y también sufrir y saber perdonar, ¡Padre, perdónalos
porque no saben lo que hacen!
Recordemos como María nos enseña mirar a Jesús en
Belén, desde ese instante aprendemos a amarlo y, luego nos formamos como
discípulos de su hijo amado. María fue fiel a su Hijo y lo siguió hasta la
muerte en la cruz y con su fidelidad nos motiva para seguir a Jesús hasta la
misma cruz. María nos enseña a ser obedientes con su Hijo, "Haced lo que Él
os diga" (Jn 2:5)-. María nos muestra con su fidelidad al Padre y su
solidaridad con su Hijo, un modelo de vida. Así es, como damos al Padre,
Gracias por María, así como decimos al Hijo, gracias por darnos una madre fiel,
amorosa. Gracias porque María nos ayuda sentirnos hijos amados del Padre,
hermanos de Jesús. Gracias, porque su resplandor de buena mujer y buena madre,
brilla ante todos sus hijos, alumbrándonos el camino para llegar a Jesús.
Con gran confianza, con mucha esperanza,
acompañados por la Santísima Virgen María, salgamos a la misión universal que
nos encomendó el Señor Jesús: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena
Noticia a toda la creación” (Mc 16, 15), María Madre de Dios, nos ayudara a
misionar, en nuestras casas, en nuestro trabajo cotidiano, con nuestros amigos,
con nuestros vecinos, es decir en todo lugar.
María Madre de Dios y Madre de la Iglesia

María Madre de Dios y Madre de la
Iglesia
La tercer bendición
que tenemos como católicos en nuestra relación con la Virgen es que la tenemos
y llamamos: Madre de Dios y Madre de la Iglesia.
Esto seguramente
que muchos hermanos separados no lo aceptaran, pero veamos lo que la Biblia, la
razón y la Historia nos dice sobre este regalo y seguramente que usted estará
de acuerdo que como católicos tenemos esta bendición especial. Acompáñame en este
estudio para fortalecernos en la fe.
Razón teológica
Si Jesús es Dios y
María es madre de Jesús, entonces María es Madre de Dios.
La encarnación
significa que en un instante dado se unió la segunda Persona de la Trinidad, el
Hijo, al hijo engendrado milagrosamente por María.
Como fue
instantánea y esencial, María en ese momento empezó a ser madre de Jesús:
hombre-Dios.
Nosotros cuando le
damos ese título desde hace siglos no estamos pensando que sea Madre de Dios
Padre. No. Lo que hemos creído siempre es que María esta totalmente unida a su
Hijo y si El es Dios hecho hombre, entonces María es Madre de Dios.
Muchos protestantes
no distinguen eso y por eso rechazan algo tan sencillo de comprender. Si María
es Madre de Jesús y Jesús es Dios, en ese sentido María es Madre de Dios.
Por el hecho de la
unión estrechísima entre las tres divinas personas, la maternidad de Maria no
es ajena a Dios uno y trino. Por tanto merece el título de “Madre de Dios”.
Algunas citas que
nos hablan claramente que Jesús es Dios son: Jn 20,28; Jn 1,1; Jn 5,23; Rom
9,5. Por otro lado, el papel de María con relación a la Iglesia es inseparable.
En el nacimiento de Cristo; en su crecimiento; en su ministerio; en el primer
milagro que realiza; en su muerte y resurrección; en Pentecostés etc. Con toda
razón es llamada: Madre de la Iglesia.
Razones Bíblicas
Isabel la reconoce
como Madre de Dios
Veamos lo que
sucedió cuando Isabel, prima de María, le dice: “...de donde a mí que la madre
de mi Señor venga a mi...” Lc 1,43,
El término “Señor”
en la Biblia es un título que se le da solamente a “Dios”, Por lo tanto Isabel
llena del Espíritu Santo la reconoció así como la madre de Dios.
Como el Discípulo
se llevó a María a su casa como Madre, así nosotros también. María será Madre
de la Iglesia.
Esto es algo que
perfectamente nos enseña la Sagrada Escritura. Ojalá que quienes no creen en
esto se tomarán unos segundos para leer ese hermoso pasaje de la Biblia donde
Nuestro Señor Jesucristo nos dejó este regalo: “Jesús, viendo a su madre y
junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a
tu hijo.»
Luego dice al
discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió
en su casa”. Jn 19,26-27
Es tan clara la
Biblia... Jesucristo le dice a su discípulo: “ahí tienes a tu madre”. No le
dijo te encargo a mi madre, cuida a mi madre o ahí tienes a mi madre. No.
Jesucristo fue muy claro.
Si le dijo: “Ahí
tienes a tu madre” fue porque El quería que la viera como una auténtica madre.
Y la Biblia hermosamente continua diciéndonos que: “El Discípulo se la llevó a
su casa”. Y eso fue precisamente lo que el hizo.
Se trataba de Juan
el Apóstol. El Discípulo se la había llevado a su casa.
Los auténticos
discípulos de Jesús hacen lo mismo que Juan, se llvan a María a su casa como su
Madre. María Madre de la Iglesia.
Razón Eclesial
La Iglesia siempre
ha enseñado la Maternidad divina de María y su ser como Madre de la Iglesia. No
es algo que ayer se invento, sino algo que forma parte de nuestra fe desde el
principio. Veamos algunos ejemplos:
a) Un escrito antiguo
dice: “...cuando la santísima y gloriosa Madre de Dios...” (Libro de Juan El
Teólogo, cap I).
b) El Concilio de
Efeso (año 431) definió así:
“...habiendo unido consigo el Verbo, de ambas resulta un solo Cristo e Hijo... desde el seno materno se sometió al nacimiento carnal...De esta manera (los Santos Padres) no hubieron inconveniente en llamar Madre de Dios a la Santa Virgen” (Dezinger 111ª).
“...habiendo unido consigo el Verbo, de ambas resulta un solo Cristo e Hijo... desde el seno materno se sometió al nacimiento carnal...De esta manera (los Santos Padres) no hubieron inconveniente en llamar Madre de Dios a la Santa Virgen” (Dezinger 111ª).
c) Un poco mas
adelante, en el año 450, otro gran santo lo dirá de esta manera: “Se le
reconoce y se le venera como verdadera Madre de Dios... más aún, es
verdaderamente Madre de los miembros (de la Iglesia) porque colaboró con su
amor a que nacieran en la Iglesia los creyentes...” San Agustín
d) El “Ave María”
(oración rezada desde hace mas de 500 años) en su segunda parte dice: ”Santa
María, Madre de Dios...”
e) El Concilio
Vaticano II dice: “...La Virgen María, que al anuncio del ángel recibió al
Verbo de Dios en su alma y en su cuerpo y dio la vida al mundo, es reconocida y
venerada como verdadera Madre de Dios y del Redentor” (Lumen Gentium Nº 53).
Por eso podemos
decir con alegría: “Bendita seas María, Madre de Dios y Madre de la
Iglesia."
UN SUEÑO CON JESUS
UN SUEÑO CON JESUS
Jesús subió a la colina
Para darnos su querer
Y con los brazos abiertos
Su túnica blanca y fina
Se paro frente a la cima
Donde todos lo puedan ver
Se paro en el mismo centro
Donde se unen dos caminos
A la izquierda, a la derecha
Ambos te llevan al centro
Al lugar donde espera Jesús
La gente llega, Jesús los guía
Los ángeles los acompañan
Arriba de la montaña están las nubes
María con muchos ángeles pequeños
Los bendice y el cielo se ilumina
De manta blanca y celeste
Sonríe y llueven las flores
Se abre en el cielo un portal
Más arriba cantan y brilla el firmamento
Y la imagen del padre se ilumina
En una luz blanca se refleja una cara
Blanco todo, todo el cielo
Blanca la barba y el cabello
Blanco el pensamiento, blanca la luz
Que envuelve a Dios en las alturas
Una voz perdona los pecados
Y les dice que nadie llega al padre
Sin antes llegar al hijo
Hermanos Jesús nos espera
Nos espera en el edén
NOTA: esto es un relato de un sueño
De una predicción de lo que nos espera
Cuando tengamos que partir…….
Allá en el Edén nos volveremos a reunir
Cada camino tiene su penitencia pero solo el perdón nos llevara a Jesús..
PÈRDONA Y SIGUE TUCAMINO…
POR DARIO JDELGADO R
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