martes, 5 de febrero de 2013

El arte de amar

¿Cómo sabré realmente si él me ama? ¿Les gusta el arte?, ¿la música?, ¿el cine?……

Mientras más apasionado es uno a algo, mas puede apreciar que cada detalle de la obra, la pintura o la partitura tienen una razón de ser y que de ninguna forma existen coincidencias, puesto que cada pincelada de Picasso tiene por definición un sentido, cada escena de Tarantino posee algo intrínseco en si o cada nota de Vivaldi posee emociones a ser sentidas. De la misma manera funciona con la sabiduría. Cuando una persona posee el verdadero titulo de "Sabio", cada acción que hace posee en si una razón de ser, que de verse con cuidado posee en ella una gran profundidad y de la misma forma que un conocedor de arte, uno debe ser sensible a apreciar esos detalles.

Les quisiera dar un ejemplo, un ejemplo que escuche de un hombre que conozco, en el cual se refiere a uno de los sabios más grandes de la generación pasada y con el cual podremos apreciar tres principios básicos de
lo que es el amor a alguien.
El hijo de este gran Sabio describe después de la muerte de su padre que tenía el tres razones básicas por las cuales estaba seguro que su padre lo quería mucho, y eran:

a) En el invierno antes de despertarlo, entraba su padre a la recamara y ponía las ropas de su hijo en el calentador para que a la hora de
vestirse tuviera la ropa tibia.

b) Aunque hubieran invitados importantes en la mesa (¡y créanme que tenia gente por demás importante!) siempre su padre le daba
su lugar fijo al lado de él.

c) Cuando iban de vacaciones a las Montañas de N. York, estudiaban juntos el padre y el hijo, pero cuando era la hora que pasaba un bus a darles un paseo a los niños, era el padre quien aunque estuvieran entrados en el
estudio le recordaba a su hijo que venia ya el bus.

¿Parece todo muy sencillo e irrelevante no?

Intentaremos ver los conceptos tan bonitos que conllevan estas tres experiencias.
Empezaré por el último. El hecho que el padre era quien paraba el estudio para el paseo del bus del niño, posee en si la definición del amor… "Lo que es importante para ti, es importante para mi". El amor a alguien no es el darle al otro lo que a mi me gusta, es precisamente tener la capacidad de salirme de mi mundo interno y apreciar los gustos y necesidades del otro y darle precisamente eso que necesita y quiere, me guste a mi o no. En este caso a pesar que para el Sabio lo mas importante de su vida era la sabiduría y que su hijo se convirtiera en un sabio, también entendía que a un niño le gusta pasear y relajarse y era él, quien le recordaba y enfatizaba que si eso te gusta a ti, a mi también me gusta. ¿Cuantas veces somos capaces nosotros de apreciar lo que el otro quiere? Y mas aun aceptarlo y ni se diga actuar conforme a su deseo!

La Segunda experiencia, el hecho que su padre le daba su lugar aunque haya gente importante conlleva en si un principio básico que es la congruencia y la constancia. Algo que es verdadero es por definición estable, cuando uno es capaz de tener la seguridad que pase lo que pase esta persona estará por mi, que venga quien venga yo tengo mi lugar especial en mi relación con la otra persona, cuando se que la persona a la que amo no tiene doble cara, es ahí donde se puede germinar una relación verdadera de amor, porque hay confianza, estabilidad y lo mas importante……se nos da un lugar.
 
La tercera experiencia, el ponerle la ropa en el calentador, es una de las cosas mas importantes. Los detalles y las cosas pequeñas son aquellas que realmente nos mueven y nos demuestran que alguien nos quiere. Cuando soy capaz de apreciar los pequeños detalles que alguien hace por mi y mas aun soy capaz de hacerlos, es el ingrediente fundamental para una relación de amor verdadera. De la misma forma que un gran edificio no se construye de una vez, una relación se construye paso a paso, con cosas chicas para formar algo en verdad grande.

El amor es la expresión no verbal de "lo que es importante para ti es importante para mi" y puede germinar cuando hay estabilidad, confianza y se hace por medio de cosas pequeñas.

Cada uno de nosotros por medio de nuestras acciones demostramos algo. La pregunta a reflexionar es ¿qué demostramos?

Un buen ejercicio es tomar una hora al día y observar nuestro comportamiento y ver que sabiduría llevan nuestros actos, pero mejor aun es tomar las herramientas de este Sabio y empezar a practicar como diría lo escrito en….."el arte de amar".

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